Panorama y desafíos del café y cacao peruano

Conversamos con James Astuhuaman, especialista en cadenas productivas y sostenibilidad de café y cacao, respecto al panorama actual de este sector en el Perú.

 ¿Cuál es el panorama del café y cacao peruano en cuanto a las nuevas exigencias de sostenibilidad?

Creo que cuando hablamos de sostenibilidad debemos considerar 3 aristas:

1)      Sostenibilidad económica: El mercado actual no sólo aprecia la calidad del producto final sino también valora la historia que hay detrás, como ser producidos en áreas naturales, en microclimas específicos, o utilizando variedades mejoradas. El principal reto es que no todos los agricultores tienen acceso a este tipo de mercados. 

Menos de la mitad de familias productoras están formalmente organizados en asociaciones o cooperativas a través de las cuales accedan a este tipo de mercados. Hay organizaciones que ya han alcanzado esto y conseguido mejores precios para el productores, pero aún representa un bajo porcentaje a nivel nacional. 

2) Sostenibilidad social: este aspecto va de la mano con generar ingresos dignos. Los productores organizados tienen mayor acceso a mercados, y la oportunidad de recibir primas adicionales a su producto por ser miembros de organizaciones democráticas, por producir de manera sostenible, entre otros. Sin embargo, aún existen retos en términos de acceso a financiamiento, asistencia técnica o herramientas para una mejor gestión de su negocio. Algunos representantes no priorizan las necesidades del productor, y aún existe la corrupción e inequidad de género, conduciendo a una baja calidad de vida de las familias caficultoras.

3) Sostenibilidad Ambiental: Si bien la mayoría de los productores utiliza insumos locales y aplica conocimientos tradicionales, también es verdad que el área deforestada se está incrementando. Esto genera un impacto ambiental importante, especialmente en áreas protegidas. Se ha mejorado mucho en producción orgánica y sostenible (por ejemplo, manejo de desechos de aguas mieles, generación de biodigestores, sistemas agroforestales para reducir la huella de carbono). Existen programas que están ayudando a mejorar eso, pero todavía no se está haciendo lo suficiente. La tala ilegal, la expansión de área agrícola, el uso de herbicidas y productos químicos no permitidos son desafíos que persisten en el sector.

¿Qué retos les toca afrontar a los agricultores, cooperativas, cadenas de valor, etc.?

El principal reto es el cambio climático, ya que afecta la manera en que los productores deben manejar sus cultivos. De hecho, deben evaluar la disponibilidad de recursos de agua y las variedades a utilizar considerando aspectos de tolerancia a enfermedades y adaptación a los efectos del calentamiento global.

Por ejemplo, el acceso al agua nunca había sido un problema en la selva, pero actualmente en el VRAEM hay sequia en las partes bajas de los valles. Evidentemente, los productores no saben cómo manejar esta nueva situación ya que nunca fue una limitante. Asimismo, el incremento en la temperatura del ambiente hace que plantas se comporten de diferente manera, lo que probablemente impactará en mayor medida en las zonas bajas que no tienen elementos a favor para lograr un café de buena calidad. También habrá un efecto negativo en el comportamiento y la presencia de algunas especies benéficas como los controladores biológicos o polinizadores.

No existe un plan nacional para enfrentar cambio climático. Sí existen iniciativas puntuales como la implementación de sistemas agroforestales y la agricultura climáticamente inteligente. Otro reto es el acceso a financiamiento, además de la baja o nula formación financiera del productor. Las entidades microfinancieras en su mayoría ofrecen préstamos durante la época de cosecha, pero no para la renovación de las plantaciones al ser la recuperación de largo plazo. En una experiencia que tuve, solo una entidad financiera prestó para la renovación de los cultivos, pero el proceso fue muy engorroso y largo, evidentemente no se abastecían con la demanda. Por último, el reto de acceder a mercados de mayor valor que están en línea con los aspectos de sostenibilidad económica de la que hablamos. 

¿Qué tipo de ayuda va a necesitar el agricultor para afrontar las nuevas exigencias del mercado (Regulacion libre de deforestación de la Union Europea)?

El Pacto Verde Europeo busca proteger a sus miembros y a la población, procurando implementar modelos productivos más respetuosos con el entorno. Actualmente la nueva regulación libre de reforestación de la UE regula a las empresas europeas importadoras para asegurar que toda materia prima que entre en el mercado provenga de zonas sin deforestación desde el 2020. 

Esto se implementa en base a una recopilación de informacion como el mapeo de las fincas, el cumplimento de las leyes nacionales, entre otros. Los productores agrupados tienen más probabilidad de contar con información, pero por lo general esta está desagregada, desordenada e incompleta. La mayoría de productores tienen información no digitalizada, por lo que es clave mejorar los sistemas de información. El apoyo del equipo técnico para la recopilación de información es crítico en las organizaciones. Considero que compradores deberían valorar el esfuerzo de los productores por tratar de hacer mejor las cosas.

¿Cuál es el rol de las variedades nativas en el contexto actual?

Inicialmente el objetivo de plan de siembra de cacao estuvo enfocado en productividad y como cultivo alternativo a los sembríos ilegales, por ello, se les dio a los agricultores variedades como CCN y otras comerciales, altamente productivas pero de baja calidad. Asimismo, a nivel de rentabilidad no eramos competitivos en comparación a otros paises, los altos costos para un pequeño agricultor y el bajo precio que pagaba el mercado, no dejaba ganancia. En el camino, se redescubrieron variedades nativas de cacao de Perú, destacando por sus características de calidad, con ello, poco a poco se fueron generando iniciativas como programas de desarrollo, donde se promovió la genética en variedades finas de aroma, fomentando un mercado de calidad. De este modo, permitiéndole al cacao peruano, ser competitivo en el mercado.  

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