Marco Mattar sobre el Fenómeno El Niño: Adaptar el manejo a las condiciones del campo

El Fenómeno El Niño (FEN) puede modificar las condiciones climáticas durante una campaña y, con ello, las necesidades de los cultivos. Sin embargo, su impacto no es igual en todas las zonas ni en todos los cultivos. Para el Ing. Carlos Mattar, la clave está en observar lo que realmente ocurre en el campo y adaptar el manejo de acuerdo con esas condiciones. 

¿El clima se comportará como esperamos durante el FEN?

En la entrevista, el Ing. Mattar señala que el comportamiento climático no siempre responde de manera uniforme a lo que se espera de un evento El Niño. Mientras en algunas zonas del Perú pueden registrarse incrementos en las temperaturas máximas y mínimas, también pueden presentarse periodos de frío. 

Por ello, recomienda no anticipar impactos severos sin considerar cómo evoluciona realmente el clima y cuál es la respuesta de los cultivos.

El monitoreo debe convertirse en una herramienta fundamental para ajustar las decisiones durante la campaña y evitar aplicar medidas generales que no necesariamente respondan a la situación de cada campo. 

¿Cómo pueden influir las temperaturas en el desarrollo del cultivo?

El aumento de las temperaturas puede modificar el comportamiento fisiológico de las plantas y alterar algunos procesos importantes durante la campaña. En cultivos como el palto y los cítricos, por ejemplo, el frío es un factor relevante para la floración. Bajo condiciones más cálidas, esta puede presentarse de manera más desordenada o prolongarse en el tiempo. 

Sin embargo, Mattar señala que esto no significa necesariamente que no habrá floración. En distintas zonas productoras ya se observaban inicios de este proceso, lo que demuestra que la respuesta del cultivo dependerá de las condiciones específicas que se presenten en cada lugar. 

Por ello, observar la evolución de la floración y el comportamiento de las plantas resulta importante para definir las labores que acompañarán el desarrollo de la campaña.

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¿El riego debe mantenerse igual cuando aumentan las temperaturas?

Uno de los principales puntos señalados por Carlos Mattar es el manejo del agua. Ante temperaturas elevadas, existe una tendencia a reducir el riego; sin embargo, las condiciones pueden requerir justamente mayor precisión en su manejo. 

Una mayor temperatura puede incrementar la actividad de la planta y, con ello, su demanda hídrica. Por esta razón, el programa de riego debe ajustarse considerando las condiciones ambientales, el estado del cultivo y la demanda de agua. 

 

La recomendación no consiste simplemente en aumentar o disminuir las cantidades aplicadas, sino en evaluar lo que realmente necesita el cultivo. Repetir automáticamente el mismo programa utilizado en campañas anteriores puede no responder a las condiciones actuales

¿Qué papel cumplen la nutrición y la fertilización?

Las condiciones cálidas también pueden generar cambios en la actividad de la planta y en sus requerimientos. En este escenario, el ingeniero recomienda revisar y mejorar los planes de nutrición y fertilización, siempre considerando la respuesta observada en el cultivo. 

El objetivo no es incrementar las aplicaciones de manera indiscriminada, sino realizar un manejo acorde con las necesidades de la planta y las condiciones que se presentan durante la campaña. Una evaluación constante permitirá identificar cuándo es necesario realizar ajustes y evitar decisiones basadas únicamente en experiencias anteriores. 

¿Todos los cultivos enfrentarán los mismos desafíos?

El impacto de un escenario cálido y variable no será igual para todos los cultivos. En la entrevista el Ing. Mattar menciona que, en el caso de la uva, la presencia de lluvias durante el verano puede generar dificultades. El arándano también puede verse afectado bajo determinadas condiciones, mientras que en mango uno de los aspectos de atención está relacionado con la floración. 

Esto demuestra que no existe una única estrategia frente al FEN. Cada cultivo debe analizarse considerando sus características y los factores climáticos que pueden influir en su desarrollo.

¿La recomendación final? Adaptar el manejo a lo que ocurre en campo

La principal recomendación del Ing. Mattar es clara, el manejo debe adaptarse a las condiciones que se están observando en el campo. Continuar aplicando exactamente las mismas estrategias de campañas anteriores puede no responder a las nuevas condiciones climáticas. 

Frente a un escenario variable, monitorear el cultivo, evaluar el comportamiento del clima y ajustar oportunamente el riego, la nutrición y las demás labores permite tomar decisiones más acordes con las necesidades reales de cada campaña. 

Más que anticiparse a un único escenario, la clave está en diagnosticar, observar y adaptar el manejo. Porque cada campo responde de manera particular y las decisiones deben acompañar esa respuesta.