Colletotrichum y Lasiodiplodia: Retos fitosanitarios y estrategias de control en costa, sierra y selva
- 2 noviembre, 2026
- Sin categoría
- Admin
El cultivo de palto continúa expandiéndose hacia nuevas zonas productivas del Perú, generando también nuevos retos para el manejo fitosanitario. En este contexto, conocer qué patógenos están presentes en cada región resulta fundamental para desarrollar estrategias de prevención y control más eficientes.
El Ing. Alejandro Llanos, profesor auxiliar del Departamento de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), comparte algunos de los principales hallazgos obtenidos a partir del trabajo desarrollado mediante el convenio UNALM–ProHass.
Identificando las especies de Lasiodiplodia presentes en el Perú
Uno de los principales aportes de este convenio ha sido la evaluación e identificación de las especies de Lasiodiplodia presentes en diferentes zonas productoras del país. Este género incluye patógenos de importancia para el palto, por lo que conocer su distribución permite comprender mejor los problemas fitosanitarios que enfrenta el cultivo.
Los estudios permitieron observar diferencias en la presencia de estas especies según la región. En la costa norte se identificó principalmente Lasiodiplodia theobromae, mientras que Lasiodiplodia pseudotheobromae presentó mayor presencia en zonas de la costa central.
Además, los análisis realizados en regiones andinas abrieron nuevas interrogantes. La presencia de estos patógenos fuera de las zonas tradicionalmente estudiadas plantea la necesidad de continuar evaluando su distribución y comportamiento en condiciones diferentes a las de la costa.
El avance del palto hacia la región andina
La expansión del cultivo de palto hacia la sierra peruana también está revelando nuevas problemáticas fitosanitarias. Entre ellas destaca la presencia de especies del género Colletotrichum, cuya diversidad ha sido observada en diferentes regiones del país.
De acuerdo con el Ing. Llanos, se ha encontrado diversidad de especies de Colletotrichum tanto en la costa como en la sierra y la selva, siendo la región andina particularmente relevante por la diversidad observada.
Este hallazgo resulta importante porque el manejo sanitario del palto no puede basarse únicamente en los problemas que históricamente han sido más conocidos en la costa. La introducción del cultivo en nuevos ambientes puede estar acompañada por otros patógenos y por interacciones diferentes entre el cultivo y las condiciones ambientales.
Por ello, identificar correctamente los agentes causales constituye un paso previo para tomar decisiones de manejo más precisas.
De la identificación del patógeno a las estrategias de control
El conocimiento generado también permite avanzar en la evaluación de alternativas para el manejo de estas enfermedades.
En el caso de Lasiodiplodia, los trabajos realizados han permitido evaluar diferentes ingredientes activos. Entre ellos, el tiabendazol y el fludioxonil han mostrado utilidad dentro de las estrategias de control evaluadas, destacando el fludioxonil por su desempeño en los ensayos mencionados por el especialista. Sin embargo, el escenario cambia cuando se consideran otros géneros como Colletotrichum.
La diversidad encontrada plantea la necesidad de continuar realizando pruebas que permitan determinar qué ingredientes activos presentan mayor eficacia frente a las especies presentes en cada zona.
Este desafío cobra especial importancia conforme el palto continúa estableciéndose en regiones como la sierra y, potencialmente, la selva, donde las condiciones ambientales y la diversidad de microorganismos pueden diferir de aquellas conocidas en la costa.
Identificar para anticiparse a nuevos desafíos
El trabajo desarrollado mediante el convenio UNALM–ProHass evidencia la importancia de generar información fitopatológica adaptada a las distintas zonas productoras del Perú.
Identificar las especies presentes, comprender su distribución y evaluar alternativas de manejo permite construir estrategias sanitarias basadas en evidencia.
Para el sector paltero, este conocimiento representa una herramienta para anticiparse a nuevos escenarios y fortalecer el manejo integrado de enfermedades. La expansión del cultivo hacia nuevas regiones hace necesario ampliar también la mirada sobre los patógenos que pueden acompañarlo.
La agricultura consciente empieza por conocer el problema antes de decidir cómo manejarlo.